
Supongamos que tú y tu contrincante tienen $100 y las ciegas son de $2 / $4; apuestas $20 con dos Q, y él apuesta todas sus fichas, es decir, va en all-in. En este caso debemos renunciar, a menos de que tengamos la certeza de que el contrincante no tiene dos K o dos Ases en la mano. Sí debemos aceptar sin duda, en el caso en que él doble con $60.
Es aconsejable que juegues solamente con parejas del tipo A+Q, o bien K+A; y que prestes especial atención al flop y su previa. Debes procurar verlo sólo si tienes la certeza de manos ganadoras y aceptar una apuesta si ves que el tamano de la caja montante y sonante lo justifica.
Un error muy común es adoptar un estilo o estrategia de juego totalmente monótona, pero eso hace que nos volvamos fácilmente predecibles y en consecuencia vulnerables. Recuerda que en cualquier modalidad de poker es indispensable mantener el control de tu actitud y carácter para despistar al resto de la mesa y efectuar tus jugadas tranquilamente.